Aunque los efectos perjudiciales de los fármacos antiepilépticos en el feto son bien conocidos, para muchas mujeres con epilepsia, dejar la medicación durante el embarazo no es una opción posible. Por eso, como norma general, se recomienda utilizar un único fármaco, a la dosis más baja permitida y, si es posible, evitando el valproato.
Además de las malformaciones congénitas asociadas al uso de valproato durante la gestación (labio leporino, paladar hendido, o defectos del tubo neural como la espina bífida), un nuevo estudio confirma ahora que los niños cuyas madres recibieron este tratamiento en el embarazo, tienen un menor cociente intelectual que sus coetáneos.
El Dr. Kimford Meador y sus compañeros de la Universidad de Emory (en EEUU) ya alertaron en 2009 de los problemas cognitivos que podían sufrir los niños expuestos a este antiepiléptico en el útero materno. Si en aquella ocasión analizaron a los menores cuando tenían tres años de edad, ahora acaban de publicar en la revista 'The Lancet Neurology' el seguimiento a estos mismos 224 niños una vez cumplidos los 6 años.
Como ellos mismos explican en su artículo, el cociente intelectual (CI) a esta edad es más representativo del nivel cognitivo en la edad adulta; así como del rendimiento de estos pequeños en la escuela. Además de ampliar el rango de edad, analizaron también otras cuestiones, como las habilidades verbales o la memoria.
Sin tratamiento es peor
En todos los casos observaron un efecto negativo entre las mujeres que habían tomado valproato en el embarazo, frente a otros tres posibles antiepilépticos (carbamazepina, lamotrigina o fentoína). Como subraya en un comentario en la misma revista el Dr. Dick Lindhout, de la universidad holandesa de Utrecht, los investigadores descartaron con acierto incluir un grupo control -sin medicación- porque ése no es un escenario real para la mayoría de gestantes con crisis epilépticas y porque en muchos casos el riesgo para el feto es incluso mayor sin medicación.
"Se ha comprobado que las mujeres sin tratamiento, que sufren 4 o 5 crisis en el embarazo, tienen más complicaciones para el feto que con cualquier tipo de terapia", explican los especialistas.
Por eso, en todas las consultas de neurología se explican los posibles riesgos a las pacientes desde que entran en su edad fértil y, en caso de que deseen ser madres llegado el momento, se les recomienda que comiencen a tomar ácido fólico 3 meses antes de la concepción para reducir los riesgos teratogénicos de los antiepilépticos. "Se consideran embarazos de alto riesgo, por lo que se sigue un control muy estrecho tanto por parte del neurólogo como del ginecólogo", apuntan.

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