Friday, November 29, 2013



Ante una campaña internacional que busca imponer la diferenciación en la nomenclatura de los principios activos de medicamentos biosimilares que está siendo llevada adelante por algunos laboratorios farmacéuticos con el objetivo de concentrar el mercado y limitar la competencia, la Cámara Argentina de Biotecnología (CAB) sienta su posición.
Los biosimilares son medicamentos biológicos autorizados para su comercialización por agencias regulatorias, habiendo demostrado comparable eficacia, seguridad, características físico-químicas y actividad biológica, respecto a un producto medicinal de referencia. A estos medicamentos se les asigna la misma Denominación Común Internacional.
Los avances tecnológicos y la disponibilidad de nuevos equipamientos analíticos permiten garantizar los parámetros de comparabilidad. Más allá de ciertas campañas de desinformación por parte de laboratorios farmacéuticos monopólicos, los medicamentos biosimilares son aprobados internacionalmente cumpliendo requisitos delineados bajo guías específicas, emitidas por agencias regulatorias  mundialmente reconocidas (WHO, FDA, EMA, ANMAT, ANVISA, etc.)
Los productos biofarmacéuticos representan el 15% de la facturación y el 4% de las unidades del mercado farmacéutico global.  El ingreso de los biofarmacéuticos generó una verdadera revolución terapéutica que permitió el tratamiento de patologías que, hasta ese momento, no contaban con opciones de tratamiento tan eficaces.
Paralelamente, generaron un impacto muy significativo en los  presupuestos de salud, dado su alto precio. Como consecuencia, los sistemas de salud pública y privada se encuentran amenazados, razón por la cual varios países han quitado de la lista de reembolso a algunos de estos productos, por no poder afrontar su alto costo.
La introducción de los medicamentos biosimilares ha contribuido, a través de la competencia,  a la reducción de los precios respecto a los productos originales. De esta manera  se ha reducido significativamente el gasto en medicamentos para la seguridad social, facilitando el mayor acceso de pacientes a los tratamientos.
Hasta el presente, no hay antecedentes de  producción de medicamentos bioterapéuticos por parte de laboratorios internacionales en el país. Argentina es líder en el desarrollo y producción de biofarmacéuticos en la región, gracias al alto grado de desarrollo de su industria farmacéutica, sus recursos científicos especializados, y su experiencia de más de 20 años produciendo biosimilares a precios accesibles. Hoy, productos muy importantes, como por ejemplo la eritropoyetina, son producidos y comercializados exclusivamente por empresas nacionales ya que el producto original fue retirado de nuestro  mercado.
Muchos de los laboratorios internacionales más grandes del mundo hoy también están desarrollando y produciendo biosimilares de sus propias competencias.  De ello resulta claro que esta campaña para fomentar el cambio de la nomenclatura de los biosimilares, no está basada en la calidad de los productos, sino en generar confusión en la comunidad médica y en los pacientes.
El objetivo central es crear un nuevo obstáculo a la libre competencia, con la finalidad de mantener un monopolio con precios abusivos. De esta manera, se vería dificultado el acceso de los pacientes a este tipo de productos más económicos.
Desde 1953, la Organización Mundial de la Salud (WHO) asigna y administra el sistema de nomenclatura de los principios activos farmacéuticos y biofarmacéuticos (DCI, Denominación Común Internacional, Nombre No Propietario Internacional, INN- International Nonpropietary Name). Este sistema ha permitido a lo largo de los años la correcta prescripción de medicamentos a nivel mundial y ha sido adoptado por las agencias regulatorias en sus respectivas farmacopeas.
Cualquier cambio en el sistema actual de nomenclatura, no sólo impactaría en los laboratorios que buscan fabricar biosimilares sino que también limitaría la capacidad de desarrollo productivo del país, así como la posibilidad de reducir los altos costos que estos tratamientos generan en la seguridad social. Estas barreras monopólicas y burocráticas condicionan además la implementación de políticas sanitarias autónomas capaces de asegurar un mejor acceso de medicamentos de calidad a los pacientes. 


Wednesday, November 27, 2013

Investigadores de la Universidad de Dundee y University College London (Reino Unido), hallaron que usar la dosis máxima diaria de algunos medicamentos excedería los límites diarios recomendados para el sodio, sin ingesta dietética adicional.
Por ello, aconsejan que se advierta a la población acerca de los "potenciales peligros de la ingesta alta de sodio a través de los medicamentos recetados" y que las formulaciones que contienen sodio "se prescriban con precaución, sólo si los beneficios percibidos superan los riesgos".
En un artículo publicado en 'British Medical Journal', estos investigadores abogan por que el contenido de sodio de los medicamentos deba estar claramente etiquetado en los fármacos de la misma manera en la que lo está en los productos alimenticios.
Numerosos estudios han demostrado que el exceso de sal es perjudicial para la salud del corazón. Muchos medicamentos comúnmente prescritos tienen sodio agregado para mejorar su absorción en el cuerpo, pero se desconoce el efecto de esta práctica.
El equipo de investigadores, dirigido por Jacob George, profesor clínico y consultor honorario en Farmacología Clínica en la Universidad de Dundee, comparó el riesgo de eventos cardiovasculares (ataque cardiaco no mortal, ictus no fatal o muerte vascular) en pacientes que toman sodio a través de medicamentos efervescentes, dispersables y solubles con los que ingieren las versiones no sódicas de los mismos fármacos entre 1987 y 2010.
Los autores hicieron un seguimiento de 1,2 millones de pacientes en Reino Unido durante un promedio de poco más de siete años, tiempo en el que se produjeron más de 61.000 incidentes cardiovasculares. Se tuvieron en cuenta factores que pueden afectar a los resultados, como el índice de masa corporal, el tabaquismo, la ingesta de alcohol, historia de varias enfermedades crónicas y el uso de ciertos medicamentos.
En general, los investigadores hallaron que los pacientes que toman los medicamentos efervescentes, dispersables y solubles que contienen sodio presentaban un 16% más de riesgo de sufrir un ataque al corazón, un accidente cerebrovascular o una muerte vascular en comparación con otros enfermos que están tomando las versiones que no contienen sodio.
Los pacientes que ingerían los medicamentos que poseen sodio también eran siete veces más propensos a tener la presión arterial alta y sus tasas de mortalidad general se elevaron un 28 por ciento. Estos eventos son impulsados en gran parte por un aumento del riesgo de hipertensión y accidente cerebrovascular.
Los autores reconocen que todavía hay cierta controversia con respecto a la relación entre el sodio en la dieta y los eventos cardiovasculares, pero dicen que sus hallazgos "son de importancia para la salud pública". "La prescripción de estas formulaciones que contienen sodio se debe hacer con precaución y los pacientes a los que se les prescriben deben ser estrechamente monitorizados para vigilar la aparición de la hipertensión", concluyen.


Tuesday, November 26, 2013



Los fármacos recetados no deben ser el primer tratamiento para las migrañas. Y los médicos no deben indicar rutinariamente escáneres cerebrales para los pacientes con los debilitantes dolores de cabeza, según unas directrices recientes.
La Sociedad Americana del Dolor de Cabeza (American Headache Society) adoptó una postura sobre las pruebas comunes que con frecuencia resultan innecesarias o potencialmente arriesgadas, y publicó las nuevas recomendaciones en la revista 'Headache'.
"Nuestro objetivo es animar a los médicos y a los pacientes a pensar cuidadosamente sobre la atención médica que puede resultar nociva o innecesaria", comentó la Dra. Elizabeth Loder, presidenta de la Sociedad Americana del Dolor de Cabeza. "No abordamos el tema considerando el costo como lo más importante. El objetivo es ayudar a abordar los problemas de la atención con un valor bajo".
Los analgésicos opiáceos, como oxicodona y hidrocodona, y el barbiturato butalbital plantean riesgos graves a largo plazo, advirtió la sociedad.
"La efectividad de los opiáceos no es la cuestión", explicó la Dra. Loder, jefa de la división de dolor de cabeza y dolor del departamento de neurología del Hospital Brigham and Women's, en Boston. "El problema es que aunque sean efectivos para un solo ataque, en muchas personas la migraña es un trastorno crónico del que sufrirán durante muchas décadas".
La creciente epidemia de abuso de analgésicos recetados en EEUU es evidencia de la dependencia asociada con estos medicamentos. Casi 3 de cada 4 sobredosis de medicamentos son provocados por los analgésicos opiáceos, según los Centros para el Control y la Prevención de las Enfermedades (CDC) de EE. UU.
"Esto termina siendo un segundo problema para los pacientes", afirmó la Dra. Loder.
Usar un exceso de esos analgésicos también puede conducir a una afección llamada cefalea por abuso de medicación, apuntó otra experta.
"Muchas investigaciones muestran que los opiáceos en realidad aumentan la sensibilidad al dolor de cabeza", señaló la Dra. Rebecca Erwin Wells, profesora asistente de neurología del Centro Médico Bautista Wake Forest en Winston-Salem, Carolina del Norte. Las cefaleas por abuso de medicación son difíciles de tratar, añadió la Dra. Wells.
Además, las directrices indican que no se deben realizar estudios con escáneres cerebrales en los pacientes con dolores de cabeza estables que cumplen con los criterios de la migraña. Y no se deben utilizar escáneres TC en una situación que no es una emergencia como herramienta diagnóstica para los pacientes de dolor de cabeza cuando haya IRM disponibles.
"La IRM puede diagnosticar más afecciones que podrían causar un dolor de cabeza, que las TC podrían obviar", explicó la Dra. Loder. Además, a diferencia de las TC, las IRM usan unos imanes potentes y no exponen a los pacientes a la radiación. "La IRM ofrece un mejor valor y es más segura", concluyó.
Los especialistas en el dolor de cabeza también dijeron que la cirugía que se dirige a los puntos desencadenantes de la migraña aún es experimental, y que no se recomienda fuera del contexto de un ensayo clínico.
"Carecemos de suficiente evidencia como para afirmar que los beneficios de la cirugía superan a los daños potenciales, o incluso que es útil", advirtió la Dra. Loder. Antes de que se aprueben nuevos medicamentos para su uso, deben pasar por una evaluación rigurosa que cumple con un cierto estándar, anotó, "y el estándar para las intervenciones quirúrgicas irreversibles no debe ser más bajo".
Finalmente, un uso prolongado o frecuente de analgésicos de venta libre para el dolor de cabeza tampoco es de sabios, señalan las directrices. Las personas no deben tomar estos fármacos más de 2 veces por semana, dijo la Dra. Wells.
La Dra. Loder se mostró de acuerdo."Tomar estos fármacos a diario no es bueno para los riñones, el hígado ni el estómago. Hay muchas estrategias que pueden funcionar que son mejor que simplemente atragantarse de ibuprofeno", dijo.
Entonces, ¿qué les funciona a la mayoría de los que sufren de migrañas? Los triptanos son una familia de fármacos utilizados para detener las migrañas una vez comienzan, dijo la especialista. Y las personas que sufren de migrañas frecuentes pueden utilizar terapias preventivas como la biorretroalimentación con regularidad, añadió. La biorretroalimentación es una técnica que las personas pueden aprender para ayudar a cambiar la forma en que su cuerpo responde a los síntomas físicos. Dormir lo suficiente y no saltarse las comidas también puede ayudar a mantener el dolor de las migrañas a raya, sugirió.
El tratamiento de la migraña y las percepciones sobre la afección en sí han cambiado de forma dramática con los años. Ahora, los científicos creen que la migraña tiene un vínculo genético y que el trastorno tiene que ver con la química cerebral y las vías nerviosas.
"Comprendemos mucho más sobre los distintos tipos de dolor de cabeza, y contamos con tratamientos específicos que funcionan", aseguró la Dra. Loder. Se calcula que el 12% de los estadounidenses sufren de migrañas, 3 veces más mujeres que hombres.

Friday, November 22, 2013



Farmacéuticos y productores de medicamentos aseguraron que si se cumpliera con la Ley 25.649, de genéricos, la gente podría acceder a remedios "más baratos", y reclamaron la intervención del Estado para que se termine con el abuso de grandes laboratorios, obras sociales y empresas de medicina prepaga.
En ese sentido denunciaron que existe "connivencia" entre esos tres componentes del sistema de salud, para que los médicos prescriban ciertos medicamentos a cambio de reintegros económicos.
Aseguraron que la mayoría de los médicos ya no prescribe medicamentos por su nombre genérico, como estableció la ley, sino que lo hacen en favor de determinadas marcas, que son las más caras del mercado, y hasta en algunos casos colocan un sello que dice "no autorizo la sustitución".
Precisaron que un medicamento de marca puede llegar a costar el doble de un genérico, y en el caso de las vacunas, esa diferencia puede llegar a 10 veces. Subrayaron que por cada 10 pesos que paga el público por un medicamento, 8,4 van al laboratorio, 1,3 a la farmacia y 0,3 a la droguería.
"Hay que tener una política de fijación y control de precios, de autorización previa, como ocurre en algunos países", indicó a Télam el secretario general del Sindicato Argentino de Farmacéuticos y Bioquímicos (SAFyB), Marcelo Peretta.
Dijo que "acá el precio de los medicamentos lo fijan los laboratorios, que incluso ponen el porcentaje de ganancias de las droguerías y las farmacias".
Advirtió que "los laboratorios tienen una ganancia sideral", y señaló que "sobre el costo de un medicamento, el porcentual de rentabilidad siempre es superior al 500%".
Por su parte, el secretario adjunto de la Asociación de Farmacias Mutuales y Sindicales, Carlos Nemesio, coincidió con que "hay un precio sugerido por los laboratorios", y puntualizó que "los márgenes de rentabilidad para la etapa de comercialización se redujeron notablemente, en un 40%".
"Todos quieren parte de la tajada y a las farmacias les toca cada vez menos. Esto nos coloca a una situación difícil. Los laboratorios se manejan a través de distribuidores, las droguerías, cuando antes las farmacias podían comprar en forma directa. Los laboratorios se quedan con 80% del precio al público", afirmó Nemesio a esta agencia.
A su criterio, "el reparto de la torta debería ser más justo", y puso de relieve que "hoy la industria no explica cuál es la base de un medicamento, habla del precio internacional de la droga, pero nadie conoce el costo del proceso industrial, ni cuánto se gasta en publicidad y en visitadores médicos".
En ese sentido, deslizó la posibilidad de que existan "propinas negras, como viajes a Miami" a modo de reconocimiento.
En tanto, el presidente de la Cámara Argentina de Productores de Medicamentos Genéricos, Nicolás Santander, reconoció a Télam que "es exactamente como dicen, la Ley no se cumple". Precisó que "las recetas salen con nombres comerciales, y en el mejor de los casos con sugerencia de marcas".
Destacó que "la farmacia se ve obligada a expender los medicamentos que dice la receta, porque las obras sociales así lo aceptan". Estimó que "el problema está en la comercialización", y se lamentó del retroceso de los genéricos porque subrayó que "son mucho más baratos para la gente, incluso para las obras sociales".
Al respecto, Peretta destacó que "la prescripción de medicamentos por su nombre genérico anduvo muy bien hasta 2005", y subrayó que "desde el Ministerio de Salud había un apoyo a esta política".
Sin embargo, señaló que "desde 2005, el mercado volvió a estar dominado por premios, lobbies, y el imperio del negocio".
Precisó que "en su mejor momento, los genéricos llegaron a tener 40% de participación del mercado", y remarco que "hoy representan apenas 2%".
En la misma línea, Nemesio aseguró que "no todos los profesionales están brindando los productos a través de la droga", sino que señaló que "utilizan la marca del medicamento", y consideró que "estas recetas deberían ser devueltas por las farmacias y no aceptadas tampoco por las obras sociales".
Al respecto, Peretta dijo que "los farmacéuticos dejaron de sustituir porque se los castigaba", y precisó que "cuando se trataba de genéricos, las prepagas y obras sociales podían demorar hasta 120 días en abonar el copago".
Afirmó que "hay influencia de los laboratorios en las prepagas y obras sociales para que prescriban cierto tipo de productos". Y remarcó que "la obra social presiona para que sus médicos prescriban cierta cantidad de medicamentos", porque indicó que "si están incluidos en lo que a la industria le interesa, reciben un 10% de reintegro económico".
"Esto desestimula que se cumpla la ley. Hay que volver a la ley tal cual se sancionó", sostuvo Peretta, quien precisó que "la diferencia de precio entre el genérico y el de marca, puede ser del doble. Y en algunas vacunas puede ser mucho mayor, hasta 10 veces".
Señaló que "del precio final que paga el público por un remedio, a la farmacia le queda 13%; entre 1,5 y 3 a la droguería; y el resto al laboratorio".
Consideró que "es importante que la influencia que tienen los laboratorios sobre los médicos sea controlada y se cumpla la ley que los obliga a prescribir por nombre genérico y al farmacéutico a ofrecer alternativas sustitutas, entre ellas, la más económica".
Además aseguró que "hay médicos que colocan un sello en las recetas que dice `no autorizo la sustitución`" y por ese motivo denunciaron a diversas obras sociales de primera línea, "por aceptar recetas con ese sellito".

Thursday, November 21, 2013



Por el brote de sarampión en Brasil que afecta a la ciudad de Recife (capital del Estado de Pernambuco), el Municipio de San Isidro recomienda a vecinos que tengan planeado viajar a ese lugar vacunarse contra el sarampión y rubéola con el fin de reducir el riesgo de importación de casos de la enfermedad.

La Secretaría de Salud Pública de San Isidro recomienda a los viajeros, contar con la vacunación contra sarampión y rubéola al día para reducir el riesgo de contraer y reintroducir la enfermedad bajo el siguiente esquema:

- Niños de 13 meses a 5 años deben acreditar una dosis de vacuna triple viral.

- Personas de 6 a 50 años deben al menos tener dos dosis de antisarampionosa, doble o triple viral (es decir, dos dosis de componente antisarampión) acreditadas por carnet.

- Personas mayores de 50 años se consideran inmunes.

- Acreditación de serología (IgG) positiva para sarampión y rubéola.

- Ante la duda, se recomienda aplicar una dosis de vacuna doble viral al menos 10 días antes de viajar.

Acerca del sarampión:
Es una enfermedad en proceso de eliminación en América y otras regiones del mundo. En Argentina no se registran casos autóctonos desde el año 2000.
La jefa del área de Epidemiología del Hospital Central de San Isidro, Dra. Andrea Hermann, señaló que en 2012 la Región de las Américas presentó brotes importados de sarampión con 135 casos notificados.
“El 90% de los casos se registraron en Estados Unidos y Ecuador, con 54 y 68 casos respectivamente. Hasta fines de septiembre de 2013 se reportaron 320 casos confirmados de sarampión, de los cuales 203 son importados y 117 en estudio sobre su origen”, agregó.
La Dra. Hermann señaló que en Brasil el virus del sarampión fue eliminado hace más de 10 años. Pero el 21 de enero de 2013 se notificó el primer caso importado del año en Bauru, San Pablo y hasta fines de septiembre se han confirmado 114 casos.

Ante cualquier duda comunicarse con el área de Epidemiología del Hospital Central de San Isidro al 4512-3647 / 4707-1911.