Las pastas se elaboran a partir del amasado mecánico de harinas y agua, con o sin agregado de otros ingredientes alimentarios de uso permitido. Contienen un alto contenido en hidratos de carbono.
El organismo utiliza como principal fuente energética a los hidratos de carbono. Luego de cubrir las necesidades energéticas el organismo almacena los hidratos de carbono en el hígado y músculo en forma de glucógeno. Y el resto es transformado en grasa para ser acumulado como tejido adiposo.
Si el aporte de hidratos de carbono en nuestra alimentación es insuficiente las grasas se metabolizan incorrectamente y aparecen los cuerpos cetónicos. Los tejidos periféricos (músculo cardíaco, esquelético y riñón) oxidan estos compuestos, pero si se supera el límite de utilización de los mismos se acumulan en sangre y aparece la cetosis. Esta se produce a los 3 días de realizar un plan alimentario restringido severamente en hidratos de carbono como ocurre en la mayoría de los planes para el descenso de peso. Cabe destacar que también dependerá del estado nutricional previo, pudiéndose provocar la cetosis antes de los 3 días. Algunos de los síntomas que aparecen son los siguientes: mareos y dolores de cabeza, mal aliento, orina con fuerte olor, sudor fuerte, falta de apetito, nauseas, vómitos, dolor abdominal y decaimiento general, pérdida de músculo.
Si el aporte de hidratos de carbono en nuestra alimentación es insuficiente las grasas se metabolizan incorrectamente y aparecen los cuerpos cetónicos. Los tejidos periféricos (músculo cardíaco, esquelético y riñón) oxidan estos compuestos, pero si se supera el límite de utilización de los mismos se acumulan en sangre y aparece la cetosis. Esta se produce a los 3 días de realizar un plan alimentario restringido severamente en hidratos de carbono como ocurre en la mayoría de los planes para el descenso de peso. Cabe destacar que también dependerá del estado nutricional previo, pudiéndose provocar la cetosis antes de los 3 días. Algunos de los síntomas que aparecen son los siguientes: mareos y dolores de cabeza, mal aliento, orina con fuerte olor, sudor fuerte, falta de apetito, nauseas, vómitos, dolor abdominal y decaimiento general, pérdida de músculo.
Para evitar esta situación es necesario consumir las pastas diariamente, permitiendo la utilización de los hidratos de carbono como principal fuente energética y evitar el uso de tejidos y proteínas. Debemos tener en cuenta que la cantidad, la frecuencia y las formas de preparación se realizan según el objetivo del plan alimentario. En un plan alimentario normal (sin patologías ni medicación) la porción es un pocillo de café en crudo o un plato hondo al ras de pastas. A partir de esta porción manejamos la cantidad y frecuencia semanal de manera individual. Con respecto a las formas de preparación hay que tener en cuenta cómo elaboramos las salsas y los rellenos de las pastas. Se recomienda realizar las salsas y rellenos caseros utilizando verduras. Si agregamos aceite, crema de leche o queso rallado agregaríamos mas grasas y por ende aumentamos las kilocalorías de la preparación.
Lic. Agustina Agote - M.N 4993 - M.P 1007
Licenciada en Nutrición y Docente en la UBA
agusagote@hotmail.com - (15) 6373- 4524
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